Sesiones de Neurociencia Aplicada a la Atención Infantil

Sesión Virtual No. 7

 

Temática

La atención infantil

Empecemos por reconocer y tratar de hacer consciencia que cuando tenemos la oportunidad de brindarle atención a un niño, ya sea como familiar o como maestro o cuidador estamos teniendo la oportunidad de ser co-creadores de tejido neurológico, sin necesidad de ser como el Dr. Frankenstein.
¿Por qué atreverse a hacer esa aseveración? Pues sencillamente porque cada vez que el niño utiliza alguno de sus sentidos está creando nuevas conexiones neuronales, y en consecuencia está aumentando su tejido neuronal y con ello el potencial de hacer más conexiones y así podemos continuar.

Cada vez que el niño desarrolla una nueva experiencia, asume un nuevo reto, alcanza nuevas metas está desarrollando nuevas conexiones neuronales.
Todas esas conexiones neuronales le permiten alcanzar nuevos aprendizajes, para conocer el mundo en el que está empezando a incursionar, para ser la persona en que se va a convertir, para hacer las cosas que va a lograr hacer, para desarrollar las capacidades, aptitudes, actitudes, competencias que el día de mañana le van a ser fundamentales para vivir y desarrollarse.

Estas experiencias de aprendizaje que desarrolla el niño, especialmente si lo hace por medio del juego van a ir configurando las diferentes áreas de su cerebro preparándolo para afrontar después nuevos aprendizajes.

La calidad de la atención que reciba el niño va a estar relacionado con la velocidad con la que un niño empiece a caminar y a hablar, así como en la cantidad de palabras que diga y en la manera como las diga, aún la entonación y el volumen en el que las diga.
Por ello es muy importante que el adulto que tiene relación con niños en la primera infancia tenga claridad de cuál es su papel y qué pueden o no hacer para estimular el desarrollo del cerebro de los niños en esa etapa.
Asimismo, el maestro de nivel inicial o de pre-primaria debe tener claro que no todos los niños a los que tiene que atender llegan del mismo tipo de hogares, ya que en algunos casos los padres o cuidadores les darán atención y motivación y en otros casos no.

Estimulación para el desarrollo físico, psicológico, cultural, cognitivo y social.

Ventanas de oportunidad:
las vías de aprendizaje que deben ser interiorizadas en ciertas etapas de la vida, es decir son los períodos más críticos para el desarrollo de los sentidos y de los vínculos de los padres con los hijos, del aprendizaje del lenguaje y de los sentidos de pertenencia y de seguridad.
Ventanas de Oportunidades del Cerebro Infantil

Clases de ventanas de Oportunidades del Cerebro Infantil

Fernández afirma: “los aspectos motivacionales, la libertad para crear y las relaciones interpersonales durante el proceso de enseñanza-aprendizaje son tan importantes que niños que han crecido con los restantes componentes epigéneticos satisfechos; una nutrición adecuada y expectativas cognitivas resueltas, suelen presentar notables problemas de socialización si carecen de un entorno adecuado”. entendiendo por esto, como un lugar que desafíe intelectualmente a los párvulos, presentando además un clima cálido y de respeto, donde se potencien todas las cualidades de los educandos. (Fernández, citado por Cortez, 2009, p.p. 36-37).

Logros obtenidos de la sesión 

Variadas ventanas de oportunidad que han sido investigadas a lo largo de los años por la Neurociencia.

1. Desarrollo visual: Los neurocientíficos, plantean que gran parte de nuestra visión, se desarrolla en el primer año de vida, específicamente en los primeros cuatro a seis meses, con mayor fuerza de crecimiento entre los dos y cuatro meses de edad. Con más de treinta distintas áreas visuales en el cerebro, las cuales incluyen color, movimiento, matiz y profundidad; el niño(a) en crecimiento debe tener una variedad de entradas (input) de estimulación, para su correcto desarrollo. En este contexto, se torna pertinente entregar una variedad de objetos, visualmente atractivos para el infante, que lo estimulen a configurar su visión.

2. Desarrollo auditivo: Niños y niñas desarrollan durante el primer año de vida, un mapa perceptual de neuronas sensitivas en el córtex auditivo. Los circuitos en el córtex, albergan tanto células como sitios receptores, para lo que se estima como sonidos de supervivencia.

3. 
Desarrollo motor: Esta ventana se abre durante el desarrollo fetal, muchas mujeres que han sido madres, pueden recordar que el movimiento del feto se inicia durante el tercer trimestre a medida que las conexiones y los sistemas motores se van consolidando. Posterior al nacimiento, las habilidades como gatear y caminar, requieren complicadas asociaciones de redes neuronales, que incluyen integrar la información del sentido del equilibrio en el oído interior y señales de output a las piernas y a los músculos del brazo.

4. Control emocional: La ventana para el control emocional, al parecer estaría abierta a partir de los dos hasta los treinta meses. Durante este tiempo el sistema límbico (emocional) y el córtex (control racional) van proveyendo y evaluando las distintas habilidades emocionales del determinado infante.

5. Adquisición del lenguaje: El lenguaje es dominado en la primera infancia (aproximadamente a los 36 meses de edad), utilizando potentes (y posiblemente innatos) mecanismos de aprendizaje que ayudan al niño(a) a aprender una cantidad impresionante de sonidos fónicos. El lenguaje es aprendido a través de las interacciones con los otros, sin que deba existir una enseñanza instruccional, lo que hablaría de una predisposición hacia su adquisición.

6. Matemáticas y Lógica: Aunque todavía no se sabe cómo el joven cerebro comprende los números, existen muchas evidencias de que los niños(as) tienen un rudimentario sentido de los números, que está instalado en determinados sitios del cerebro al nacer. “El propósito de esos sitios es categorizar el mundo en cuanto al número de cosas en un grupo”. (Salas, 2007, p. 105).


Conclusiones

La plasticidad neuronal depende directamente del nivel en el que la vida del niño se enriquece, en lo sensorial y afectivo, con el uso de colores, formas, movimientos, contrastes, sonidos, sabores, a los que se ve sometido con apoyo de la persona que lo atiende, ya sea la familia o el maestro.

Es extremadamente dañino para el cerebro del niño, que haya etapas largas de carencia de estimulación, como podría darse en el periodo de vacaciones escolares, si el entorno del niño no provee adecuada estimulación, por lo que tiene que prepararse el tiempo que el niño va a estar alejado de la escuela, haciéndolo de común acuerdo con los familiares para que se comprenda la importancia y el impacto que tiene este trabajo conjunto en el desarrollo neuronal.

El cerebro del bebé crece



"Neurociencia Aplicada a la Educación Infanti"

3 comentarios:

Mishelle Juárez dijo...

Muy bonito trabajo felicidades ✨

Unknown dijo...

Tema importante en cada una de sus etapas, documento enriquecedor en todos sus aportes.
En lo personal me enseñó temas que desconocía o mejor dicho no los interpretaba como realmente son.
Excelente trabajo.

Neurociencias aplicadas a la Atención y Educación Infantil/JLG. dijo...

Cada vez que el niño desarrolla una nueva experiencia, asume un nuevo reto, alcanza nuevas metas está desarrollando nuevas conexiones neuronales. Todas esas conexiones neuronales le permiten alcanzar nuevos aprendizajes.

¡Bienvenida!

  Activar el cerebro, mediante... Actividad física, cambiar de rutina laboral, familiar y  social. No solo es importante la actividad física...